Me alegra anunciar que por fin tenéis Alistar en formato digital para que lo podáis descargar en cualquier sitio a través de amazon Kindle por solo 1,50€ o GRATIS si eres miembro de Kindle Unlimited;) donde además estoy participando para el concurso de Novela Indie 2016!!!
Aquí os dejo el Link por si quereís leer El Aullido de Alistair en Digital.
Muy pronto podréis tener también la segunda edición de El Aullido de Alistair revisada y mejorada.
Os dejo la nueva portada que básicamente es igual que la anterior pero sin el sello editorial de Mundos Épicos.
¡Ayudádme a dar a conocer a Alistair y que su aullido se escuche en todas partes!
Hola a todos, sé que he estado desaparecido, pero es que he estado muy liado con trabajo y otros proyectos, sé que prometí que Alistair 2 saldría en 2015 pero tras el cierre de Mundos Épicos, la Editorial que publicó el primer numero y diversos problemas personales no he podido terminarlo para esa fecha. De hecho, aun no esta terminado, pero si esta cerca de ello.
Lo siento mucho porque además parece ser que hay mas gente que sigue a Alistair de la que yo pienso y merecéis que me ponga a full con ello y ya os digo muy muy pronto tendréis noticias nuevas de "EL LAMENTO DE ALISTAIR". Creo que esta segunda parte os va a encantar y me estoy dejando la piel para que así sea.
A su vez estoy pensando en publicar la primera parte digital para que puedan disfrutarla todos los que no la leyeron en su día e ir abriendo boca o recordando lo sucedido. Para la segunda parte, acabaré sacándola de manera física de alguna forma y ya os digo tendréis noticias pronto.
Os dejo un fan-art realizado por @Adry_onik que no habia podido compartir hasta ahora, también es que soy lo peor.
También os dejo el vídeo del tercer capítulo de Mi frikimundo que también ha estado algo parado pero volvemos dentro de poco, este es el año del regreso de un montón de cosas, así que estad atentos.
Entre los propósitos que me he hecho para este año se encuentra el de centrarme mas en la segunda parte del Aulido de Alistair que llevará por titulo "El Lamento de Alistair" así como una tercera parte que será un spin-off de uno de los personajes de la primera parte.
Espero conseguirlo y que podaís disfrutar de ello este año.
Os dejo a continuación el primer capítulo de "El Lamento de Alistair" (¡OjO hay SPOILERS!)
CAPITULO 1
El corazón me latía deprisa. Notaba subir y bajar mi pecho a gran velocidad y mi mano se aferraba como una garra al marco de la puerta. Estaba a punto de saltar en dirección hacia aquello cuando la escalera se iluminó. Mi madre se encontraba detrás de mi padre con la mano aún en el interruptor del descansillo.
-¿Te pasa algo cielo? –Me preguntó mi madre – Estas temblando.
-Mira lo que te hemos comprado tu madre y yo. –Dijo mi padre con una cámara Réflex pegada al rostro. Accionó el disparador y me cegó con el flash –Hemos pensado que te vendría bien para tus estudios.
-Sí, si claro… Es genial. –Dije recuperando la tranquilidad. Aquellos destellos rojos que había visto se debían a los leds de la cámara reflejados en las gafas de mi padre. Resoplé aliviado y me aparté de la puerta para dejarles pasar. ¿Acaso no podía estar tranquilo? Sabía que todo había terminado, pero una sensación oscura y desconocida llevaba atormentándome los últimos meses. Mirara donde mirara me parecía ver aquellos ojos escarlatas vigilando desde las sombras… Había pasado por demasiado… Y como me dijo Chibi, mi Hada Guardián, me autosugestionaba. Ella se había marchado, pero prometió que regresaría cuando comenzara a hacer frío. El verano tocaba a su fin así que esperaba volver a verla pronto.
-Que sepas que la cámara es parte de tus navidades. –Me dijo mi padre pasándome la correa de la cámara en torno al cuello con su habitual ceño fruncido. Mi padre es un hombre alto y fuerte que acompañado con su cara de pocos amigos y sus pobladas cejas le hacen parecer temible. Tiene el poco pelo que le queda canoso y un lado de la cara surcado por pequeñas cicatrices, que me confesó, fueron producto de un accidente en el que uno de sus hermanos se transformó frente a él…
-¡No seas así niño! –Le recriminó mi madre –Estamos muy orgullosos de que hayas comenzado la carrera. –Me dijo dándome un beso en la mejilla y sonriendo –Esperamos que le des buen uso. -Mi madre tiene el pelo largo y castaño cayendo a ambos lados de los hombros, sus ojos son mitad verdes, mitad castaños, o como suele decir ella: “De color agua-pantanosa” Mi madre es bastante guapa y no aparenta para nada su edad, esto unido a su carácter muy similar al mío hace que cuando paseamos juntos por la calle parezcamos hermanos.
-Esperemos que te vaya todo bien en la Universidad, que ya es bastante cara como para sin saber cómo irás hacerte regalitos… -Refunfuño mi padre quitándose la chaqueta.
-Vale. Muchas gracias por la cámara –Dije –Voy a apagar el ordenador y a probarla antes de irme a la autoescuela.
Con el comienzo de las clases iba a empezar también mi primer día de autoescuela. Había decidido compaginarlo con mis estudios asistiendo un par de horas por la noche, dejando así toda la tarde libre para poder estudiar. Bajé la tapa del portátil y lo dejé en mi habitación. Me tiré en la cama y encendí la cámara para cotillear cómo funcionaba.
Tras un rato de investigación pulsé el botón de la galería y mi imagen apareció en la pantalla de LCD. Un sorprendido joven miraba con los ojos entrecerrados al frente, estos eran castaños al igual que su pelo aunque más claros por el flash, pareciendo dorados. El pelo flotaba despeinado por su cabeza y el flequillo le caía revuelto sobre la frente. En uno de los brazos con los que trataba de taparse los ojos podía verse una pulsera de aro metálico cuyo cierre eran dos testas de lobo. Tendría que cortarme el pelo, pensé apagando la cámara y dejándola sobre el escritorio.
Mientras miraba al techo me acordé de Roll, ¿Qué estaría haciendo ella ahora? Tras nuestra ruptura habíamos quedado como “amigos” pero la relación se había deteriorado, las llamadas habían cesado y habíamos perdido prácticamente el contacto. Sabía que lo nuestro nunca volvería, pero el recuerdo estaba allí, tan vivo como el primer beso, tan claro como su sonrisa.
Me levanté de la cama y miré la hora en el reloj de la cocina, tenía diez minutos para llegar a la autoescuela. Me puse las gastadas playeras de siempre y cogiendo las llaves me despedí de mis padres. La autoescuela estaba cerca de mi casa así que caminé tranquilamente hasta llegar. La recepcionista me indico la puerta de la clase con un gesto de la mano. Tampoco había demasiada perdida, era un sitio pequeño y había una sola puerta. Entré en la clase y me senté en una de las sillas del fondo. Las paredes estaban llenas de señales de tráfico y en la pizarra, escritas con tiza, explicaciones de la clase anterior. Poco a poco fueron llegando más personas y la pequeña clase se llenó enseguida.
Un señor mayor con el pelo completamente blanco y peinado a raya entró y se sentó frente a nosotros.
-¿Hay nuevos? Levantad la mano –Junto a mi levantaron la mano tres personas más - Para los nuevos, mi nombre es Nikola, Aeh, si tenéis cualquier duda preguntad, idos estudiando el libro en casa –Nos dijo dándonos un librito morado a los que habíamos levantado la mano –Bueno pues como hay bastante gente nueva, Aeh, vamos a empezar por el principio: Señales.
Conforme avanzaba la explicación me fui dando cuenta de que el “Aeh” no era una manera de llamar nuestra atención. Tras media hora de clase “NikolaAeh” nos dijo que podíamos irnos a casa. Cuando salí a la calle de nuevo ya había anochecido completamente. Metí las manos en los bolsillos del pantalón y emprendí el camino de vuelta.
-¡AAAAALIIIIISSSTTTT! –Chilló una aguda voz a mis espaldas. Me di la vuelta y vi como Chibi corría en mi dirección con su larga melena pelirroja ondeando en todas direcciones.
-¡Chibi! –Exclamé con alegría, no esperaba que volviese tan pronto -¿Qué haces aqu... –Chibi saltó sobre mí pasando sus brazos en torno a mi cuello y sellando sus labios con los míos. –Uh, ahhhh… -Conseguí decir por fin mientras la sostenía entre mis brazos - ¡Que sorpresa!
-Jum, ¿Eso es lo único que se te ocurre decirme después de haber estado fuera todo este tiempo? –Preguntó con un puchero.
-No, ¡Claro que no! Es que me has pillado de sopetón. Te he echado mucho de menos –Afirmé poniéndola de nuevo sobre el suelo. -¿A que ha venido ese beso?
-A nada, me apetecía. Yo también te he echado de menos, pero prometo nunca, nunca, nunca, volverme a separar de ti –Dijo entre saltitos.
-Me parece bien –Dije notando que una sonrisa involuntaria se dibujaba en mi rostro.
-Estás mucho más alto –Me dijo alzando el rostro. Chibi era un Hada. Mi hada Guardián según me había dicho. Tenía el largo pelo rojo cayendo sobre los hombros y la espalda. Era bajita y menuda en su forma humana, suponía que se debía al hecho de su naturaleza mágica. Sus ojos eran brillantes, oscuros y grandes. Su nariz era pequeña al igual que su boca, con finos pero seductores labios. Llevaba tan solo una amplia camiseta oscura con brillos plateados a modo de vestido. El conjunto hacía parecer a Chibi una niña, pero puedo afirmar que no lo es… Una imagen fugaz cruzo mi mente y vi como ella sonreía.
-Aún no se te ha olvidado, eh –Dijo riéndose. Los SMP (Como nos distinguimos entre nosotros) éramos capaces de comunicarnos por el pensamiento. Era algo que siempre olvidaba.
-Perdona –Dije – Bueno, ¿Cuéntame que has estado haciendo mientras estabas fuera?
Mientras paseábamos, ella me contó que había volado muy lejos con el resto de hadas a una zona en el ártico diseñada como residencia para escapar del terrible calor del verano. Según me dijo las hadas soportan peor el calor que el resto de los SMP y que en época estival se ve disminuido su poder mágico.
-Ósea, que básicamente has ido a un hotel helado para hadas.
-Jajaja, así es. La verdad mientras estuve allí me acordé mucho de ti. No sabía si estarías bien sin mi ayuda… -El recuerdo de Aura y de aquellos ojos rojos pasó por mi cabeza y Chibi saltó al instante. Tuve que explicárselo todo con pelos y señales hasta que por fin conseguí tranquilizarla –Sabía que no tenía que haberme ido… Bueno en realidad ya sabía lo que pasaría… Solo quería ver si me contabas la verdad -Sonrió
-¿Cómo que lo sabias? ¡¿Para qué has montado entonces ese numerito?! ¿Y aun así te fuiste? ¡¿Qué clase de juego es este?! –Dije escandalizado.
-Alist, nuestro mundo es complicado, yo no puedo decirte muchas cosas… ¡Porque son secreto! –Dijo agarrándome del brazo – No permitiré que te pase nada. Perdona por lo de antes. El código de Guardianes obliga a separarse del protegido para comprobar si realmente podría sobrevivir sin su ayuda, y créeme Alist, ¡Tú necesitas mucha ayuda!
-Entonces, ¿Lo de marcharte por el calor fue una prueba? –Aquello me disgustaba un poco.
-No sabes nada Alistair Blake, ese era uno de los motivos, perdóname. Tienes todo el derecho a desconfiar de mí. Pero todo lo que te he contado es verdad. Y aquellas cosas que no puedo contarte son porque es mejor que no las sepas…
-¡Odio los secretos Chibi! ¡Toda mi vida está rodeada de incógnitas y vivo día a día con miedo de lo que puede pasar! ¿Cómo puedo seguir confiando en ti?
-Por qué me importas Alist… Te he prometido que no iba a permitir que nada malo te pasara… Y si hay cosas que no te puedo decir es por qué no puedo… De verás que me gustaría, pero si lo hiciera…
-Comenzó a llorar y a temblar junto a mí. La agarré de una mano y nos sentamos en un banco cercano mientras intentaba quitarle las lágrimas.
-Tranquila, tranquila –La decía mientras la abrazaba –Está bien, vamos. Confió en ti, entiendo que haya cosas que no me puedas contar… Es mucho más difícil de lo que pienso ¿Verdad?
-Yo solo te prometo que te protegeré lo mejor que pueda. Yo estoy aquí por ti y para ti. Y no me marchare de tu lado otra vez, pero compréndelo –Se enjugo las lágrimas en mi camiseta –Si me marché fue por algo mucho más importante, no lo hice por gusto, solo quiero protegerte… Además ¿Qué tipo de Hada Guardián sería si permitirá que hicieran daño a mi protegido?
-Supongo que una no muy buena... – Sonreí. Chibi de una manera o de otra siempre me había ayudado o había intentado avisarme de que algo pasaría. Si no podía contármelo sus razones tendría, lo único que importaba es que confiaba en ella. -Gracias por haber vuelto. Sea lo que sea lo que te preocupa sé que lo afrontaremos y superaremos juntos. Confía en mí. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Os dejo también el Segundo Capítulo de la serie "MI FRIKIMUNDO", otro de los proyectos en los que estoy inmerso junto a Adrián Linde, !Espero que os guste! ^^
¡Ayudádme a dar a conocer a Alistair y que su Aullido se escuche en todas partes!
CAPITULO 1
El corazón me latía deprisa. Notaba subir y bajar mi pecho a gran velocidad y mi mano se aferraba como una garra al marco de la puerta. Estaba a punto de saltar en dirección hacia aquello cuando la escalera se iluminó. Mi madre se encontraba detrás de mi padre con la mano aún en el interruptor del descansillo.
-¿Te pasa algo cielo? –Me preguntó mi madre – Estas temblando.
-Mira lo que te hemos comprado tu madre y yo. –Dijo mi padre con una cámara Réflex pegada al rostro. Accionó el disparador y me cegó con el flash –Hemos pensado que te vendría bien para tus estudios.
-Sí, si claro… Es genial. –Dije recuperando la tranquilidad. Aquellos destellos rojos que había visto se debían a los leds de la cámara reflejados en las gafas de mi padre. Resoplé aliviado y me aparté de la puerta para dejarles pasar. ¿Acaso no podía estar tranquilo? Sabía que todo había terminado, pero una sensación oscura y desconocida llevaba atormentándome los últimos meses. Mirara donde mirara me parecía ver aquellos ojos escarlatas vigilando desde las sombras… Había pasado por demasiado… Y como me dijo Chibi, mi Hada Guardián, me autosugestionaba. Ella se había marchado, pero prometió que regresaría cuando comenzara a hacer frío. El verano tocaba a su fin así que esperaba volver a verla pronto.
-Que sepas que la cámara es parte de tus navidades. –Me dijo mi padre pasándome la correa de la cámara en torno al cuello con su habitual ceño fruncido. Mi padre es un hombre alto y fuerte que acompañado con su cara de pocos amigos y sus pobladas cejas le hacen parecer temible. Tiene el poco pelo que le queda canoso y un lado de la cara surcado por pequeñas cicatrices, que me confesó, fueron producto de un accidente en el que uno de sus hermanos se transformó frente a él…
-¡No seas así niño! –Le recriminó mi madre –Estamos muy orgullosos de que hayas comenzado la carrera. –Me dijo dándome un beso en la mejilla y sonriendo –Esperamos que le des buen uso. -Mi madre tiene el pelo largo y castaño cayendo a ambos lados de los hombros, sus ojos son mitad verdes, mitad castaños, o como suele decir ella: “De color agua-pantanosa” Mi madre es bastante guapa y no aparenta para nada su edad, esto unido a su carácter muy similar al mío hace que cuando paseamos juntos por la calle parezcamos hermanos.
-Esperemos que te vaya todo bien en la Universidad, que ya es bastante cara como para sin saber cómo irás hacerte regalitos… -Refunfuño mi padre quitándose la chaqueta.
-Vale. Muchas gracias por la cámara –Dije –Voy a apagar el ordenador y a probarla antes de irme a la autoescuela.
Con el comienzo de las clases iba a empezar también mi primer día de autoescuela. Había decidido compaginarlo con mis estudios asistiendo un par de horas por la noche, dejando así toda la tarde libre para poder estudiar. Bajé la tapa del portátil y lo dejé en mi habitación. Me tiré en la cama y encendí la cámara para cotillear cómo funcionaba.
Tras un rato de investigación pulsé el botón de la galería y mi imagen apareció en la pantalla de LCD. Un sorprendido joven miraba con los ojos entrecerrados al frente, estos eran castaños al igual que su pelo aunque más claros por el flash, pareciendo dorados. El pelo flotaba despeinado por su cabeza y el flequillo le caía revuelto sobre la frente. En uno de los brazos con los que trataba de taparse los ojos podía verse una pulsera de aro metálico cuyo cierre eran dos testas de lobo. Tendría que cortarme el pelo, pensé apagando la cámara y dejándola sobre el escritorio.
Mientras miraba al techo me acordé de Roll, ¿Qué estaría haciendo ella ahora? Tras nuestra ruptura habíamos quedado como “amigos” pero la relación se había deteriorado, las llamadas habían cesado y habíamos perdido prácticamente el contacto. Sabía que lo nuestro nunca volvería, pero el recuerdo estaba allí, tan vivo como el primer beso, tan claro como su sonrisa.
Me levanté de la cama y miré la hora en el reloj de la cocina, tenía diez minutos para llegar a la autoescuela. Me puse las gastadas playeras de siempre y cogiendo las llaves me despedí de mis padres. La autoescuela estaba cerca de mi casa así que caminé tranquilamente hasta llegar. La recepcionista me indico la puerta de la clase con un gesto de la mano. Tampoco había demasiada perdida, era un sitio pequeño y había una sola puerta. Entré en la clase y me senté en una de las sillas del fondo. Las paredes estaban llenas de señales de tráfico y en la pizarra, escritas con tiza, explicaciones de la clase anterior. Poco a poco fueron llegando más personas y la pequeña clase se llenó enseguida.
Un señor mayor con el pelo completamente blanco y peinado a raya entró y se sentó frente a nosotros.
-¿Hay nuevos? Levantad la mano –Junto a mi levantaron la mano tres personas más - Para los nuevos, mi nombre es Nikola, Aeh, si tenéis cualquier duda preguntad, idos estudiando el libro en casa –Nos dijo dándonos un librito morado a los que habíamos levantado la mano –Bueno pues como hay bastante gente nueva, Aeh, vamos a empezar por el principio: Señales.
Conforme avanzaba la explicación me fui dando cuenta de que el “Aeh” no era una manera de llamar nuestra atención. Tras media hora de clase “NikolaAeh” nos dijo que podíamos irnos a casa. Cuando salí a la calle de nuevo ya había anochecido completamente. Metí las manos en los bolsillos del pantalón y emprendí el camino de vuelta.
-¡AAAAALIIIIISSSTTTT! –Chilló una aguda voz a mis espaldas. Me di la vuelta y vi como Chibi corría en mi dirección con su larga melena pelirroja ondeando en todas direcciones.
-¡Chibi! –Exclamé con alegría, no esperaba que volviese tan pronto -¿Qué haces aqu... –Chibi saltó sobre mí pasando sus brazos en torno a mi cuello y sellando sus labios con los míos. –Uh, ahhhh… -Conseguí decir por fin mientras la sostenía entre mis brazos - ¡Que sorpresa!
-Jum, ¿Eso es lo único que se te ocurre decirme después de haber estado fuera todo este tiempo? –Preguntó con un puchero.
-No, ¡Claro que no! Es que me has pillado de sopetón. Te he echado mucho de menos –Afirmé poniéndola de nuevo sobre el suelo. -¿A que ha venido ese beso?
-A nada, me apetecía. Yo también te he echado de menos, pero prometo nunca, nunca, nunca, volverme a separar de ti –Dijo entre saltitos.
-Me parece bien –Dije notando que una sonrisa involuntaria se dibujaba en mi rostro.
-Estás mucho más alto –Me dijo alzando el rostro. Chibi era un Hada. Mi hada Guardián según me había dicho. Tenía el largo pelo rojo cayendo sobre los hombros y la espalda. Era bajita y menuda en su forma humana, suponía que se debía al hecho de su naturaleza mágica. Sus ojos eran brillantes, oscuros y grandes. Su nariz era pequeña al igual que su boca, con finos pero seductores labios. Llevaba tan solo una amplia camiseta oscura con brillos plateados a modo de vestido. El conjunto hacía parecer a Chibi una niña, pero puedo afirmar que no lo es… Una imagen fugaz cruzo mi mente y vi como ella sonreía.
-Aún no se te ha olvidado, eh –Dijo riéndose. Los SMP (Como nos distinguimos entre nosotros) éramos capaces de comunicarnos por el pensamiento. Era algo que siempre olvidaba.
-Perdona –Dije – Bueno, ¿Cuéntame que has estado haciendo mientras estabas fuera?
Mientras paseábamos, ella me contó que había volado muy lejos con el resto de hadas a una zona en el ártico diseñada como residencia para escapar del terrible calor del verano. Según me dijo las hadas soportan peor el calor que el resto de los SMP y que en época estival se ve disminuido su poder mágico.
-Ósea, que básicamente has ido a un hotel helado para hadas.
-Jajaja, así es. La verdad mientras estuve allí me acordé mucho de ti. No sabía si estarías bien sin mi ayuda… -El recuerdo de Aura y de aquellos ojos rojos pasó por mi cabeza y Chibi saltó al instante. Tuve que explicárselo todo con pelos y señales hasta que por fin conseguí tranquilizarla –Sabía que no tenía que haberme ido… Bueno en realidad ya sabía lo que pasaría… Solo quería ver si me contabas la verdad -Sonrió
-¿Cómo que lo sabias? ¡¿Para qué has montado entonces ese numerito?! ¿Y aun así te fuiste? ¡¿Qué clase de juego es este?! –Dije escandalizado.
-Alist, nuestro mundo es complicado, yo no puedo decirte muchas cosas… ¡Porque son secreto! –Dijo agarrándome del brazo – No permitiré que te pase nada. Perdona por lo de antes. El código de Guardianes obliga a separarse del protegido para comprobar si realmente podría sobrevivir sin su ayuda, y créeme Alist, ¡Tú necesitas mucha ayuda!
-Entonces, ¿Lo de marcharte por el calor fue una prueba? –Aquello me disgustaba un poco.
-No sabes nada Alistair Blake, ese era uno de los motivos, perdóname. Tienes todo el derecho a desconfiar de mí. Pero todo lo que te he contado es verdad. Y aquellas cosas que no puedo contarte son porque es mejor que no las sepas…
-¡Odio los secretos Chibi! ¡Toda mi vida está rodeada de incógnitas y vivo día a día con miedo de lo que puede pasar! ¿Cómo puedo seguir confiando en ti?
-Por qué me importas Alist… Te he prometido que no iba a permitir que nada malo te pasara… Y si hay cosas que no te puedo decir es por qué no puedo… De verás que me gustaría, pero si lo hiciera…
-Comenzó a llorar y a temblar junto a mí. La agarré de una mano y nos sentamos en un banco cercano mientras intentaba quitarle las lágrimas.
-Tranquila, tranquila –La decía mientras la abrazaba –Está bien, vamos. Confió en ti, entiendo que haya cosas que no me puedas contar… Es mucho más difícil de lo que pienso ¿Verdad?
-Yo solo te prometo que te protegeré lo mejor que pueda. Yo estoy aquí por ti y para ti. Y no me marchare de tu lado otra vez, pero compréndelo –Se enjugo las lágrimas en mi camiseta –Si me marché fue por algo mucho más importante, no lo hice por gusto, solo quiero protegerte… Además ¿Qué tipo de Hada Guardián sería si permitirá que hicieran daño a mi protegido?
-Supongo que una no muy buena... – Sonreí. Chibi de una manera o de otra siempre me había ayudado o había intentado avisarme de que algo pasaría. Si no podía contármelo sus razones tendría, lo único que importaba es que confiaba en ella. -Gracias por haber vuelto. Sea lo que sea lo que te preocupa sé que lo afrontaremos y superaremos juntos. Confía en mí.
Ya podéis encontrar "El Aullido de Alistair" en Omega Center (También conocida como Otaku Center), una increíble tienda de cómics situada en pleno centro de Madrid, Calle Luna 24.
Si no la conocéis y os gustan los cómics, los juegos o las figuras os invito a pasaros por allí, no os arrepentiréis.
¡Muchas gracias chicos por hacer un hueco a Alistair en vuestras estanterías!
El pasado Viernes 18 de Octubre tuvo lugar la presentación de "El Aullido de Alistair" en Madrid, en Generación X, Calle de la Puebla 15.
Fue algo increíble.
La tienda era un sitio magnifico lleno de figuras y comics, un entorno ideal para que mi novela viera la luz.
Al llegar me recibió el Editor de "Mundos Épicos", David Velasco junto a Michel González uno de los creadores del Universo "Krynea" (El conocido juego de Rol de navegador), con los que compartí mis inquietudes acerca de la presentación, estaba nerviosísimo.
Pero mas nervioso me puse al ver las pilas de libros de "El Aullido de Alistair" en las estanterías...
Ahí fue donde realmente fui consciente de que todo era verdad y no se trataba de ningún sueño.
Por fin "El Aullido de Alistair" veía la luz...
La gente no paraba de llegar y cuando hubo bastante decidimos empezar con la presentación, que comenzó con una breve introducción de la Editorial y de mi libro por parte de David.
Después me tocó a mi el turno, si os digo la verdad no recuerdo demasiado bien lo que dije XD, pero espero no haberos aburrido mucho y que fuera algo divertido para todos.
A continuación tuvo lugar la firma de libros ¡Y esa fue la gran sorpresa!, se generó una cola enorme y desde las 19:30 hasta las 21:·30 estuve dedicando libros y regalando camisetas de "El Aullido de Alistair".
Fue muchísima gente.
Se acabaron las camisetas...
Se agotaron los libros...
Creo que aún no soy consciente del todo.
¡Gracias a todos por vuestro apoyo!
Siento no haber podido dedicar a los asistentes el tiempo que merecían, pero es que realmente se abarrotó la sala y yo no podía atenderos a todos. Espero me disculpéis.
Agradezco también la paciencia de la cola para que firmase sus ejemplares.
Acabe con la muñeca sonando como una hormigonera. ;)
Como he dicho fue algo increíble.
Algo increíble que compartí con vosotros. ¡Gracias a todos por estar allí!
He tardado un poco en escribir esta entrada ya que he estado de "Promoción" por diversos sitios.
Gracias a el Colegio La Merced y a el Instituto La Arboleda por darme tantas facilidades para hacer llegar mi libro al público.
También quiero agradecer a toda la gente que esta comentando a través de las Redes Sociales. Estoy contentísimo, parece que el libro esta gustando bastante :)
Yo ánimo a todo el mundo a que comente, el boca a boca lo es todo y sois vosotros los que haceís algo grande.
Hoy 15 de Octubre sale a la venta mi novela "El Aullido de Alistair"
No podéis imaginar el grado de emoción que tengo ahora mismo.
Es como un sueño.
La novela la podéis adquirir prácticamente en cualquier sitio, Corte Inglés, Fnac, Casa del Libro... O también por internet, Amazon, Tienda Mundos Épicos...
¿El precio?, 12,95 ¿Creo yo que está bien no? Además si pensáis comprarla por internet hay un pequeño descuento ;)
Os recuerdo que la presentación será este Viernes 18 de Octubre a las 19:00 en Generación X, Calle de La Puebla 15, 28004, Madrid.
Y bueno... Si os gusta, recomendadla. El boca a boca lo es todo.
Muchas Gracias. *o*
!Ayudadme a dar a conocer a Alistair y que su Aullido se escuche en todas partes!
Pablo Guil ha sido el encargado del diseño gráfico y maquetación de mi novela, podéis echar un vistazo a su trabajo en su portafolio en el siguiente link:
Me complace anunciar la salida al mercado de mi novela "El Aullido de Alistair" el próximo día 15.
¡Ya queda nada!
Si, realmente aún no me lo creo.
Ha costado mucho tiempo y esfuerzo, pero finalmente ve la luz gracias a la editorial Mundos Épicos, que desde luego ha realizado un trabajo de edición increíble como podéis ver.
A su vez me gustaría invitaros a todos a la presentación que tendrá lugar el próximo viernes 18 de Octubre a las 7 de la tarde en la librería Generación X, Calle de la Puebla, 15, 28004, Madrid.
Espero contar con vosotros.
A medida que surjan novedades iré comentándolas por aquí o por otras vías.
Para mas información visita la página Web de la editorial o sígueme en Twitter. :P
Han pasado ya tres años desde que comencé este proyecto.
En este tiempo han pasado muchas cosas. Cosas buenas, malas, sucesos que han cambiado mi vida para siempre.
Empecé a escribir ’El Aullido de Alistair’ por pura diversión y al final ha acabado convirtiéndose en un proyecto bastante grande en el cual a día de hoy sigo trabajando.
Aunque el blog haya estado bastante inactivo no ha sido por “vagancia”.
Mi idea siempre había sido utilizarlo como una plataforma de difusión para mis textos, pero diversos acontecimientos hicieron que decidiera replantear mi visión.
A partir de ahora procuraré manteneros más al día.
Estad atentos porque muy pronto habrá novedades con respecto a ‘El Aullido de Alistair’, hasta entonces…
Mi nombre es Alistair Blake. Actualmente tengo diecinueve años. Lo que os voy a
contar ocurrió hace tiempo, cuando todavía iba al instituto.
Yo era el típico marginado social de la escuela. No os voy a engañar. Estaba
gordo, tenía granos, gafas y era un friki, lo cual no me ayudaba nada a mis catorce
años. Los chicos de mi clase se metían conmigo, las chicas pasaban de mí.
Vamos, era ‘afortunado’. Únicamente contaba con un amigo, Crish.
Mi época escolar fue desafortunada hasta que cumplí los dieciséis años. Sin
razón alguna crecí, desaparecieron los granos, adelgacé, mi cuerpo se fortaleció y mi
graduación bajó hasta tal punto que apenas tenía que ponerme las gafas. El color de
mi pelo también cambió, pasando de ser moreno a castaño, al igual que mis ojos que
también se aclararon volviéndose color miel.
Además parecía ser que gustaba a las chicas, y los demás chicos ya no tenían
motivos para meterse conmigo por mi aspecto.
Fue entonces cuando la conocí a ella. Mi primer amor. El flechazo fue
instantáneo. Estaba con sus amigas sentada en un rincón del patio durante el recreo. Me
acerqué y la saludé tímidamente.
—Hola, me llamo Alistair.
Ella me sonrió; tenía una sonrisa preciosa.
—Yo soy Little Roll.
Esa fue nuestra presentación. Roll llevaba el pelo corto, era morena, con los
ojos brillantes y oscuros como su cabello y digamos que sus medidas eran más que
generosas. La campana sonó y volvimos a clase. En los días sucesivos nos fuimos
conociendo mejor, hasta que al final quedamos un día para ir al cine.
Su madre nos pilló juntos por la calle y la mandó de vuelta a casa; parece ser que
debía estar en clase de guitarra y ella se había escaqueado.
Nos seguíamos cruzando en el patio, pero ya no era lo mismo que antes.
Terminó el instituto y pasé las vacaciones sin saber nada de ella hasta
septiembre. Retomamos el contacto y empezamos a salir de nuevo.
Un día caminando por la calle le pregunté:
—¿Roll, yo a ti te gusto? —Ella me respondió al instante que sí. En ese
momento mi vida cambió. Seguimos dando una vuelta y cuando llegamos a un sitio
poco concurrido, nos sentamos en una roca y nos besamos.
Fue raro, no sabíamos muy bien cómo hacerlo pero nos gustó. Desde ese
momento fuimos novios.
Pero algo fallaba en mí; cuando estaba con ella sentía una urgente necesidad
sexual, pero tenía que tener paciencia ya que era menor que yo (un año y medio menos).
Mi carácter se hacía cada vez más irritable hasta el punto de llegar a presionarla.
Yo no sabía qué me pasaba.
Habían pasado ya siete meses desde que la conocí y estaba enamorado de ella.
Un día quedamos, como siempre, pero ella parecía distinta... Al despedirla en el portal
de su casa cortó su relación conmigo y sin decir nada más me dejó allí solo.
Lo que sentí entonces no se lo deseo a nadie. La perdí y fue culpa mía; pensar
únicamente en el sexo había roto nuestra relación.
Empecé bachiller y allí hice nuevas compañías, como Aura, Kyle y Luca. Me
iba todo genial. Fue en segundo curso cuando conocí a una chica nueva llamada Lily
y comenzamos a salir. Lily llevaba su larga melena castaña suelta sobre los hombros
y sus ojos tenían un cierto aire místico. Lo que más me gustaba de ella era su sentido
del humor; lo pasábamos muy bien juntos, casi había logrado que me olvidara de Roll.
Días después yo cumplí los dieciocho. ¡Era mayor de edad! Aprovechando la ocasión
invité a Lily a dar una vuelta por el parque. Nos sentamos en un banco y comenzamos
a besarnos. Ya lo habíamos hecho antes pero el ambiente se caldeó y empezamos a
meternos mano. Ella jadeaba al igual que yo. Los pantalones me apretaban y entonces
deslicé la mano entre sus muslos. Ella gritó y yo me excité aún más.
Pero algo me estaba pasando. Mis músculos se tensaron y me quedé inmóvil
mientras un dolor inconfesable me azotaba la espalda. Perdí la vista.
Mientras ese dolor inenarrable se extendía por mi cuerpo solo podía escucharla gritar
mi nombre y suplicar ayuda. Todo quedó en silencio y recuperé de nuevo la visión.
Me encontraba boca arriba mirando al cielo. El dolor ya había desaparecido.
Me incorporé y me encontré desnudo.
Miré alrededor. Un reguero de sangre se extendía desde donde yo me encontraba
hasta un árbol cercano. La boca me sabía a metal. Me levanté y me acerqué hacia el
árbol.